Y el Depor juega Champions, ¿verdad?. Lo digo porque ayer el Atleti se puso el disfraz que emplea en dicho torneo para realizar un muy buen encuentro frente a los deportivistas. Y sí, liderados por un Mariano Pernía sorprendente, incansable, atinado y que confirmó la mejoría que le vengo observando en los últimos 4-5 partidos.Fue un Atleti concentrado, dispuesto, bien colocado, trabajador sin balón y con una actitud tanto con como sin esférico francamente loable. Seguramente, el partido más cómodo en lo que va hasta la fecha en nuestra casa.
Claro que, cuando se sacan los mejores y se tiene la mosca tras la oreja, todo tiene pinta de que, si hay calidad en el equipo, las cosas tienen más posibilidades de salir. Por eso mismo hay que dar caña cuando el equipo se lo merezca, y aplaudirles cuando también se hagan menester de los mismos.
Y si el Depor hubiese salido con más chispa y menos contemplativo, sin lugar a dudas, era una buena ocasión para pescar en el Manzanares. Río revuelto, people de uñas … Pero no fue así, y tal como se desarrollaba el mismo desde que el árbitro ordenó el comienzo, más tarde o más temprano tenía la sensación de que el gol llegaría. Y llegó.
En un córner al que por fin Simao tira con algo de sentido, apareció nuestro conejito de la suerte Heitinga para batir a Aranzubía de un remate … con el corazón. ¡Qué mejor manera de celebrar tu cumple, colega! (felicidades, pues).
A partir de ese instante todo fue coser y cantar. El balón era nuestro, Escándalo Forlán empezó a hacer de las suyas (lástima de ese remate es-pec-ta-cu-lar que se estrelló en la mismísima escuadra), pero el uruguayo suele ser de los que avisa una vez, y la siguiente no perdona.
Otro remate al palo por allí, un sustito del Depor por allá, y al descanso, a comentar el partido con mi amiguete Deportivista Oto, invitado de honor (como no puede ser de otra manera) por el Grupo 51.
Él lo veía claro. No daba un duro por el Depor. Yo no tanto, porque ese ritmo tan sumamente cansino de los equipos de Lotina suele terminar contagiando al rival, y ahí, el tema, en cualquier jugada, podía peligrar. Pero Lopo se encargó de disipar dudas. Le regaló el balón a Forlán al poco de iniciarse la segunda parte, el Uruguayo se marcho como poseído por Pern … digoooo, por el demonio (que hoy no toca meterse con Mariano, Tomi, que no, joer), y batió por debajo de las piernas al cerebro del Deportivo ayer. 2-0, y el tema estaba prácticamente visto para sentencia.
¿Qué por qué digo lo de Aranzubía? Sencillo. Fue el encargado de la construcción desde atrás de todo el juego ofensivo de los coruñeses. Evidentemente, así acabaron, claro. Defender eso lo hace … hasta el Atleti.
El 3-0, jugada para enmarcar, dejada del Kun y Maxi pilló su fusil y ametralló sin piedad al guardameta vasco. El Atleti, con el freno de mano echado, jugaba a placer. Y el cuarto tenía que caer. Jugadón de Don Mariano en banda, dejada para Escándalo Forlán y dicho y hecho. Sinceramente, daba gusto verlos jugar.
Y poco más. El del honor Deportivista fue obra de Filipe, tras asistencia de Valerón (que demostró en lo poquito que jugó que el que tuvo, retuvo), y coser y cantar. Demasiado fácil, pero nos la jugábamos. La jornada era propicia para nosotros … y para el Depor, si hubiese sido listo. Superioridad incontestable rojiblanca en todas las facetas de este deporte tan extraño denominado fútbol. Y que no lo es tanto, cuando las cosas se hacen con un mínimo de coherencia y de saber estar, ¿Verdad, Sr. Aguirre? ¿Habrá aprendido la lección? Suenan pajaritos en mi cabeza … veremos si no se nos convierten en halcones. Al loro, que el Espanyol sabe algo ya de esto.
EL CRACK DEL PARTIDO: Pues estuvieron todos a un excelente nivel (Heitinga, que apunto estuvo de anotar otro, Ufaljusi, Perea fue un coloso con y sin balón, Maniche, por supuesto, Escándalo Forlán). Pero se lo voy a dar a Mariano. El caso es que este finde he estado en casa de tranki (el viaje a Liverpool lo voy a pagar con creces, pero no me arrepiento) y tuve la ocasión de emocionarme viendo Espartaco (peliculón del Kubrick de diez). Y me llamó la atención la escena en que que Craso pregunta cuando gana la batalla al ejército de los esclavos que quién es Espartaco. La respuesta de los supervivientes es unánime: se empiezan a levantar todos indicándole “¡¡Yo soy Espartaco!!”, grita uno. “¡¡Yo soy Espartaco!!”, contesta otro. “¡¡Yo soy Espartaco!!” dice un tercero. Y así sucesivamente. Ayer en el Calderón, pasó algo parecido: “¡¡Yo soy Mariano!!”, expresaba el de abajo. “¡¡Yo soy Mariano!!” decía el del al lado. El de atrás respondía “¡¡Yo soy Mariano!!”. Y es verdad. Ayer, hasta yo exclamé: “¡¡Yo soy Mariano!!”.
LA DECEPCIÓN DEL ENCUENTRO: El Kun. Apagado, sin chispa, tristón, medio ido del encuentro … Algo pasa en la cabeza de este chico. Y puede que Aguirre tenga algo que contarnos al respecto. En fin, esperemos que sea una simple racha pasajera, sin más.
DEPORTIVO: Cada vez que pilla el balón, sinceramente, me recuerda a cuando veía “La Moviola” en el inolvidable Estudio Estadio (el de antes, claro, no en la tertulia bananera vikingoidal que se fue en las últimas temporadas). Lentos hasta decir basta. Sinceramente, el peor equipo que ha pasado por el Calderón. Y si el que tiene que sacar y construir el juego desde atrás es Aranzubía, mal camino llevan. Supongo (y espero) que fuese una pájara pasajera, sin más.
ÁRBITRO: No sé ni quién era, así que muy bien. Partido de guante rojiblanco.
TERMÓMETRO ROJIBLANCO: + 4º grados.
Ahora sí que echamos el freno, que andaba yo despistadillo con esto del termómetro. De momento, lo dejamos como está. La jornada ha sido muy propicia … para no decir el adiós definitivo a los de arriba. Pero cuidadito, que nuestro margen de error es ínfimo. Y hay demasiada peña por medio para que pinchen todos. Soria será otra prueba de fuego (o de hielo, más me temo).
Qué sosota me ha quedado la croni, ¿qué no? Es que cuando es todo tan sencillo y tan fácil de contar … Al final va a tener razón y todo el capullo de mi colega el Querubín, que dice que estoy mucho más inspirado cuando el Atleti palma que cuando gana y juega bien. ¿Será miserable el tío?
ATLETI 4 - DEPORTIVO 1. ¡¡YO SOY MARIANO!!






